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La certificación con sello de homologación de IGEF

El nivel de emisiones de radiación electromagnética siempre en aumento generada por la telefonía móvil, los aparatos eléctricos, la red eléctrica y la electrificación ferroviaria provoca que nos hallemos expuestos a la electropolución en todo momento y lugar. Este hecho tiene preocupadas con razón cada vez a más personas, las cuales reconocen las desventajas derivadas de ello para su salud y bienestar. El número de personas que se informan sobre las consecuencias de la radiación electromagnética para su salud aumenta constantemente.

Muchas personas desean tomar precauciones y necesitan para ello productos de baja radiación o que puedan proteger de la electropolución. Paralelamente también aumenta la oferta de productos que supuesta o realmente evitan la electropolución o que protegen de ella al organismo humano. No obstante, tanto para los expertos como para el público en general es prácticamente imposible comprobar las propiedades aducidas por dichos productos –tales como «protege de la electropolución» o «de baja radiación»– en el momento de la compra.

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Con el fin de dotar al consumidor de un criterio para sus decisiones de compra, la Sociedad Internacional para la Investigación de la Electropolución (IGEF), en colaboración con científicos y expertos, ha desarrollado un procedimiento de certificación adecuado para la identificación de aparatos eléctricos / electrónicos de baja radiación y productos que protegen de la electropolución. La comprobación y certificación del producto es efectuada por la Federación Internacional para el Desarrollo de la Tecnología ElectroClean (IFEECT) conforme al procedimiento de certificación especificado por la IGEF en los laboratorios de ensayo reconocidos por la IGEF.

 

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Para la identificación de los productos certificados, la Sociedad Internacional para la Investigación de la Electropolución ha creado el sello de homologación de IGEF, el cual está registrado en la Oficina Alemana de Patentes y Marcas como marca mixta con el nº de registro 39642272.

Puede solicitar de inmediato el sello de homologación de IGEF –establecido desde hace más de 25 años– y la certificación ElectroClean.
AQUÍ hallará más información

¿Qué son los campos electromagnéticos (CEM)?

(Opinión de la OMS acerca de los CEM)

 

Definiciones y fuentes
Campos eléctricos tienen su origen en diferencias de voltaje: entre más elevado sea el voltaje, más fuerte será el campo que resulta. Campos magnéticos tienen su origen en los corrientes
eléctricos: un corriente más fuerte resulta en un campo más fuerte. Un campo eléctrico existe aun que no haya corriente. Cuando hay corriente, la magnitud del campo magnético cambiará con el consumo
de poder, pero la fuerza del campo eléctrico quedará igual. (Información que proviene de Electromagnetic Fields, publicado por la Oficina Regional de la OMS para Europa (1999).

 

Fuentes naturales de campos electromagnéticos
En el medio en que vivimos, hay campos electromagnéticos por todas partes, pero son invisibles para el ojo humano. Se producen campos eléctricos por la acumulación de cargas eléctricas en
determinadas zonas de la atmósfera por efecto de las tormentas. El campo magnético terrestre provoca la orientación de las agujas de los compases en dirección Norte-Sur y los pájaros y los peces lo
utilizan para orientarse.

 

Fuentes de campos electromagnéticos generadas por el hombre
Además de las fuentes naturales, en el espectro electromagnético hay también fuentes generadas por el hombre: Para diagnosticar la rotura de un hueso por un accidente deportivo, se utilizan los
rayos X. La electricidad que surge de cualquier toma de corriente lleva asociados campos electromagnéticos de frecuencia baja. Además, diversos tipos de ondas de radio de frecuencia más alta se
utilizan para transmitir información, ya sea por medio de antenas de televisión, estaciones de radio o estaciones base de telefonía móvil.

 

Conceptos básicos sobre la longitud y frecuencia de las ondas
¿Por qué son tan diferentes los diversos tipos de campos electromagnéticos?
 
Una de las principales magnitudes que caracterizan un campo electromagnético (CEM) es su frecuencia, o la correspondiente longitud de onda. El efecto sobre el organismo de los diferentes campos
electromagnéticos es función de su frecuencia. Podemos imaginar las ondas electromagnéticas como series de ondas muy uniformes que se desplazan a una velocidad enorme: la velocidad de la luz. La
frecuencia simplemente describe el número de oscilaciones o ciclos por segundo, mientras que la expresión «longitud de onda» se refiere a la distancia entre una onda y la siguiente. Por consiguiente,
la longitud de onda y la frecuencia están inseparablemente ligadas: cuanto mayor es la frecuencia, más corta es la longitud de onda.
El concepto se puede ilustrar mediante una analogía sencilla. Ate una cuerda larga al pomo de una puerta y sujete el extremo libre. Si lo mueve lentamente arriba y abajo generará una única onda
de gran tamaño; un movimiento más rápido generará numerosas ondas pequeñas. La longitud de la cuerda no varía, por lo que cuantas más ondas genere (mayor frecuencia), menor será la distancia entre
las mismas (menor longitud de onda).

 

¿Qué diferencia hay entre los campos electromagnéticos no ionizantes y la radiación ionizante?
 
La longitud de onda y la frecuencia determinan otra característica importante de los campos electromagnéticos. Las ondas electromagnéticas son transportadas por partículas llamadas cuantos de
luz. Los cuantos de luz de ondas con frecuencias más altas (longitudes de onda más cortas) transportan más energía que los de las ondas de menor frecuencia (longitudes de onda más largas). Algunas
ondas electromagnéticas transportan tanta energía por cuanto de luz que son capaces de romper los enlaces entre las moléculas. De las radiaciones que componen el espectro electromagnético, los rayos
gamma que emiten los materiales radioactivos, los rayos cósmicos y los rayos X tienen esta capacidad y se conocen como «radiación ionizante». Las radiaciones compuestas por cuantos de luz sin energía
suficiente para romper los enlaces moleculares se conocen como «radiación no ionizante». Las fuentes de campos electromagnéticos generadas por el hombre que constituyen una parte fundamental de las
sociedades industriales (la electricidad, las microondas y los campos de radiofrecuencia) están en el extremo del espectro electromagnético correspondiente a longitudes de onda relativamente largas y
frecuencias bajas y sus cuantos no son capaces de romper enlaces químicos.

 

Campos electromagnéticos de frecuencias bajas
En presencia de una carga eléctrica positiva o negativa se producen campos eléctricos que ejercen fuerzas sobre las otras cargas presentes en el campo. La intensidad del campo eléctrico se mide
en voltios por metro (V/m). Cualquier conductor eléctrico cargado genera un campo eléctrico asociado, que está presente aunque no fluya la corriente eléctrica. Cuanto mayor sea la tensión, más
intenso será el campo eléctrico a una determinada distancia del conductor.
Los campos eléctricos son más intensos cuanto menor es la distancia a la carga o conductor cargado que los genera y su intensidad disminuye rápidamente al aumentar la distancia. Los materiales
conductores, como los metales, proporcionan una protección eficaz contra los campos magnéticos. Otros materiales, como los materiales de construcción y los árboles, presentan también cierta capacidad
protectora. Por consiguiente, las paredes, los edificios y los árboles reducen la intensidad de los campos eléctricos de las líneas de conducción eléctrica situadas en el exterior de las casas.
Cuando las líneas de conducción eléctrica están enterradas en el suelo, los campos eléctricos que generan casi no pueden detectarse en la superficie.
Los campos magnéticos se originan por el movimiento de cargas eléctricas. La intensidad de los campos magnéticos se mide en amperios por metro (A/m), aunque en las investigaciones sobre campos
electromagnéticos los científicos utilizan más frecuentemente una magnitud relacionada, la densidad de flujo (en microteslas, µT). Al contrario que los campos eléctricos, los campos magnéticos sólo
aparecen cuando se pone en marcha un aparato eléctrico y fluye la corriente. Cuanto mayor sea la intensidad de la corriente, mayor será la intensidad del campo magnético.
Al igual que los campos eléctricos, los campos magnéticos son más intensos en los puntos cercanos a su origen y su intensidad disminuye rápidamente conforme aumenta la distancia desde la fuente.
Los materiales comunes, como las paredes de los edificios, no bloquean los campos magnéticos.
Campos eléctricos
Al enchufar un cable eléctrico en una toma de corriente se generan campos eléctricos en el aire que rodea al aparato eléctrico. Cuanto mayor es la tensión, más intenso es el campo eléctrico
producido. Como puede existir tensión aunque no haya corriente eléctrica, no es necesario que el aparato eléctrico esté en funcionamiento para que exista un campo eléctrico en su entorno.(Por gentileza de la National Radiological Protection Board, Junta nacional de protección radiológica del Reino Unido)Los campos magnéticos se generan únicamente cuando fluye la corriente eléctrica. En este caso, coexisten en el entorno del aparato eléctrico campos magnéticos y eléctricos. Cuanto mayor es la
intensidad de la corriente, mayor es la intensidad del campo magnético. La transmisión y distribución de electricidad se realiza a tensión alta, mientras que en el hogar se utilizan tensiones bajas.
Las tensiones de los equipos de transmisión de electricidad varían poco de unos días a otros; la corriente de las líneas de transmisión varía en función del consumo eléctrico.Los campos eléctricos existentes en torno al cable de un electrodoméstico sólo desaparecen cuando éste se desenchufa o se desconecta de la toma de corriente, aunque no desaparecerán los campos
eléctricos del entorno del cable situado en el interior de la pared que alimenta al enchufe. ¿En qué se diferencian los campos estáticos de los campos variables en el tiempo?Un campo estático es el que no varía en el tiempo. Una corriente continua (DC, en inglés) es una corriente eléctrica que fluye siempre en el mismo sentido. En cualquier aparato eléctrico alimentado
con pilas fluye corriente de la pila al aparato y de éste a la pila, generándose un campo magnético estático. El campo magnético terrestre es también un campo estático, así como el campo magnético
que rodea a una barra imantada, el cual puede visualizarse por medio del dibujo que se forma cuando se espolvorean limaduras de hierro en torno a la barra.

En cambio, las corrientes alternas (AC, en inglés) forman campos electromagnéticos variables en el tiempo.

Las corrientes alternas invierten su sentido de forma periódica. En la mayoría de los países de Europa la corriente alterna cambia de sentido con una frecuencia de 50 ciclos por segundo, o 50 Hz
(hertz o hertzios) y, de forma correspondiente, el campo electromagnético asociado cambia de orientación 50 veces cada segundo. La frecuencia de la corriente eléctrica en los países de América del
Norte es de 60 Hz. ¿Cuáles son las principales fuentes de campos de frecuencia baja, media y alta?
Los campos electromagnéticos variables en el tiempo que producen los aparatos eléctricos son un ejemplo de campos de frecuencia extremadamente baja (FEB, o ELF, en inglés), con frecuencias
generalmente de hasta 300 Hz. Otras tecnologías producen campos de frecuencia intermedia (FI), con frecuencias de 300 Hz a 10 MHz, y campos de radiofrecuencia (RF), con frecuencias de 10 MHz a 300
GHz. Los efectos de los campos electromagnéticos sobre el organismo no sólo dependen de su intensidad sino también de su frecuencia y energía. Las principales fuentes de campos de FEB son la red de
suministro eléctrico y todos los aparatos eléctricos; las pantallas de computadora, los dispositivos antirrobo y los sistemas de seguridad son las principales fuentes de campos de FI y las
principales fuentes de campos de RF son la radio, la televisión, las antenas de radares y teléfonos celulares y los hornos de microondas. Estos campos inducen corrientes en el organismo que,
dependiendo de su amplitud y frecuencia, pueden producir diversos efectos como calentamiento y sacudidas eléctricas. (No obstante, para producir estos efectos, los campos exteriores al organismo
deben ser muy intensos, mucho más que los presentes habitualmente en el medio.)

Campos electromagnéticos de frecuencias altas 

Los teléfonos móviles, la televisión y los transmisores de radio y radares producen campos de RF. Estos campos se utilizan para transmitir información a distancias largas y son la base de las
telecomunicaciones, así como de la difusión de radio y televisión en todo el mundo. Las microondas son campos de RF de frecuencias altas, del orden de GHz. En los hornos de microondas, utilizamos
estos campos para el calentamiento rápido de alimentos. En las frecuencias de radio, los campos eléctricos y magnéticos están estrechamente relacionados y sus niveles se miden normalmente por la
densidad de potencia, en vatios por metro cuadrado (W/m2).

 

Puntos clave:

• El espectro electromagnético abarca tanto fuentes de campos electromagnéticos naturales como fuentes generadas por el hombre.

• Un campo electromagnético se caracteriza mediante su frecuencia o su longitud de onda. En una onda electromagnética, estas dos características están directamente relacionadas entre sí: cuanto
mayor es la frecuencia, más corta es la longitud de onda.
• La radiación ionizante, como los rayos X y rayos gamma, contiene fotones con energía suficiente para romper enlaces moleculares. Los fotones de las ondas electromagnéticas de frecuencias de
red y de radio son mucho menos energéticos y no tienen esa capacidad.
• Los campos eléctricos se generan en presencia de una carga eléctrica y su intensidad se mide en voltios por metro (V/m). Los campos magnéticos se originan por la corriente eléctrica. Sus
densidades de flujo se miden en µT (microtesla) o mT (militesla).
• En las frecuencias de radio y de microondas, los campos eléctricos y magnéticos se consideran, conjuntamente, como los dos componentes de una onda electromagnética. La intensidad de estos
campos se describe mediante la densidad de potencia, medida en vatios por metro cuadrado (W/m2).

• Las ondas electromagnéticas de frecuencia baja y frecuencia alta afectan al organismo de formas diferentes.

• Las redes de distribución eléctrica y los aparatos eléctricos son las fuentes más comunes de campos eléctricos y magnéticos de frecuencia baja del entorno cotidiano. Las fuentes habituales de
campos electromagnéticos de radiofrecuencia son las telecomunicaciones, las antenas de radiodifusión y los hornos de microondas.

 

Niveles de exposición típicos en el hogar y en el medio ambiente
Campos electromagnéticos en el hogar
Niveles de fondo de campos electromagnéticos producidos por instalaciones de transmisión y distribución de electricidad
 
La transmisión de electricidad a larga distancia se realiza mediante líneas eléctricas de alta tensión. Estas tensiones altas se reducen mediante transformadores para la distribución local a
hogares y empresas. Las instalaciones de transmisión y distribución de electricidad y el cableado y aparatos eléctricos domésticos generan el nivel de fondo de campos eléctricos y magnéticos de
frecuencia de red en el hogar. En los hogares que no están situados cerca de líneas de conducción eléctrica la intensidad de este campo de fondo puede ser hasta alrededor de 0,2 µT. Los campos de los
lugares situados directamente bajo las líneas de conducción eléctrica son mucho más intensos. Las densidades de flujo magnético a nivel del suelo pueden ser del orden de hasta varios µT. La
intensidad del campo eléctrico bajo las líneas de conducción eléctrica puede ser de hasta 10 kV/m. Sin embargo, la intensidad de los campos (eléctricos y magnéticos) se reduce al aumentar la
distancia a las líneas eléctricas. A entre 50 m y 100 m de distancia la intensidad de los campos es normalmente equivalente a la de zonas alejadas de las líneas eléctricas de alta tensión. Además,
las paredes de las casas reducen substancialmente la intensidad de campo eléctrico con respecto a la existente en lugares similares en el exterior de las casas.

 

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Aparatos eléctricos en el hogar

Los campos eléctricos de frecuencia de red más intensos presentes normalmente en el entorno son los de los lugares situados bajo las líneas de transmisión de alta tensión. Por el contrario, los
campos magnéticos de frecuencia de red más intensos se encuentran normalmente en puntos muy cercanos a motores y otros aparatos eléctricos, así como en equipos especializados como escáneres de
resonancia magnética utilizados para generar imágenes para el diagnóstico médico.

Muchas personas se sorprenden cuando reparan en la diversidad de las intensidades de los campos magnéticos presentes en el entorno de diversos aparatos eléctricos. La intensidad del campo no depende
del tamaño, complejidad, potencia o ruido que hace el electrodoméstico. Además, las intensidades de los campos magnéticos pueden ser muy diversas, incluso entre aparatos aparentemente similares. Por
ejemplo, algunos secadores de pelo generan campos muy intensos, mientras que otros apenas producen campo magnético alguno. Estas diferencias de intensidad del campo magnético están relacionadas con
el diseño del producto. El siguiente cuadro muestra valores típicos correspondientes a diversos aparatos eléctricos comunes en los hogares y lugares de trabajo. Las mediciones se tomaron en Alemania
y todos los aparatos funcionan con electricidad a 50 Hz de frecuencia. Debe señalarse que los niveles de exposición efectivos varían considerablemente dependiendo del modelo de electrodoméstico y de
la distancia al mismo.

El cuadro ilustra dos puntos importantes: En primer lugar, la intensidad del campo magnético que rodea a todos los aparatos disminuye rápidamente conforme nos alejamos del mismo. En segundo
lugar, la mayoría de los electrodomésticos no se utilizan a una distancia muy cercana al cuerpo. A una distancia de 30 cm, los campos magnéticos que generan la mayoría de los electrodomésticos son
más de 100 veces menores que el límite recomendado establecido para el conjunto de la población (100 µT a 50 Hz, o 83 µT a 60 Hz).
Televisores y pantallas de computadora 
 
Las pantallas de computadora y televisores se basan en principios de funcionamiento similares. Ambos producen campos eléctricos estáticos y campos eléctricos y magnéticos alternos a diversas
frecuencias. Sin embargo, las pantallas de cristal líquido que se utilizan en algunas computadoras portátiles y de escritorio no generan campos eléctricos y magnéticos significativos. Las
computadoras modernas tienen pantallas conductoras que reducen el campo estático de la pantalla hasta un nivel similar al normal de fondo de los hogares o los lugares de trabajo. En la posición que
ocupa el usuario (a 30 a 50 cm de la pantalla), la densidad de flujo (a frecuencias de red) de los campos magnéticos alternos es típicamente inferior a 0,7 µT. Las intensidades de los campos
eléctricos alternos en las posiciones del usuario varían de menos de 1 V/m a 10 V/m.

 

Hornos de microondas
 MT2Los hornos de microondas domésticos funcionan a potencias muy altas. Sin embargo, disponen de una protección eficaz que reduce la fuga de radiación de los hornos hasta niveles casi
indetectables. Además, la intensidad de las fugas de microondas se reduce de forma muy pronunciada al aumentar la distancia desde el horno. En muchos países, existen normas de fabricación que
especifican los niveles máximos de fuga de radiación admisibles en hornos nuevos; un horno que cumpla dichas normas no supondrá peligro alguno para el consumidor.

 

Teléfonos portátiles
 
Los teléfonos portátiles funcionan a intensidades mucho menores que los teléfonos móviles. El motivo es que se utilizan a distancias muy próximas a su estación base, por lo que no necesitan
campos intensos para transmitir a distancias grandes. Por consiguiente, los campos de radiofrecuencia que generan estos aparatos son despreciables.
Campos electromagnéticos en el medio ambiente
Radares
 
Los radares se utilizan para la navegación, la predicción meteorológica y para usos militares, entre otras diversas funciones. Emiten señales en forma de pulsos de microondas. La potencia máxima
de cada pulso puede ser alta, aunque la potencia media sea pequeña. Muchos radares pueden girar o moverse arriba y abajo, lo que reduce la densidad de potencia media a la que están expuestas las
personas en lugares cercanos a los radares. Incluso los radares militares de gran potencia, no giratorios, limitan la exposición en lugares de acceso público a niveles inferiores a los límites
recomendados.
Sistemas de seguridad
 
Los sistemas antirrobo de las tiendas utilizan dispositivos que detectan bobinas eléctricas situadas en las salidas. Cuando compra un artículo, los marcadores se retiran o se desactivan de forma
permanente. Los campos electromagnéticos de las bobinas generalmente no superan los límites de exposición recomendados. Los sistemas de control de accesos funcionan de la misma forma, incorporándose
el dispositivo antirrobo a un llavero o a una tarjeta de identidad. Los sistemas de seguridad de las bibliotecas utilizan dispositivos que se pueden desactivar cuando se toma prestado un libro y
volver a activar cuando se devuelve. Los detectores de metales y los sistemas de seguridad de los aeropuertos generan un campo magnético de gran intensidad (hasta 100 µT) que sufre perturbaciones por
la presencia de objetos metálicos. En puntos cercanos al marco del detector, la intensidad del campo magnético puede ser próxima, o en ocasiones superior, a los límites recomendados. No obstante,
según se explica en la sección sobre límites recomendados, no constituye un peligro para la salud. (véase la sección titulada ¿Son perjudiciales los niveles de exposición superiores a los límites
recomendados?)

 

 

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Trenes y tranvías eléctricos 
 
Los trenes de larga distancia tienen una o más locomotoras que están separadas de los vagones de pasajeros. En consecuencia, la principal fuente a la que se exponen los pasajeros es la fuente de
alimentación eléctrica del tren. En los vagones de pasajeros de los trenes de larga distancia pueden existir campos magnéticos de varios cientos de µT cerca del suelo y de intensidades inferiores
(decenas de µT) en otras partes del compartimento. Los campos eléctricos pueden alcanzar intensidades de 300 V/m. Las personas que viven en las inmediaciones de vías de ferrocarril pueden estar
expuestas a campos magnéticos generados por la fuente de suministro eléctrico situada encima de las vías; dependiendo del país, pueden ser similares a los campos producidos por las líneas de
conducción eléctrica de alta tensión.
Los motores y equipos de tracción de los trenes y tranvías normalmente están ubicados bajo el suelo de los vagones de pasajeros. A nivel del suelo, las intensidades de los campos magnéticos
pueden alcanzar niveles de hasta decenas de µT en las partes del suelo situadas justamente encima de motor. La intensidad del campo disminuye drásticamente con la distancia al suelo, de manera que la
exposición del tronco de los pasajeros es mucho menor.
Televisión y radio
 
¿No se ha preguntado alguna vez, al seleccionar una emisora de radio en el equipo de música de su casa, qué significan las conocidas siglas AM y FM? Las señales de radio se pueden describir como
de modulación de amplitud (AM, en inglés) o de modulación de frecuencia (también llamada frecuencia modulada o por las siglas en inglés, FM) dependiendo de la forma de transmisión de la información.
Las señales de radio de AM se pueden utilizar para la difusión a distancias muy largas, mientras que las ondas de FM abarcan zonas menores pero pueden proporcionar una mejor calidad de sonido.
Las señales de radio de AM se transmiten por medio de grandes baterías de antenas, que pueden tener alturas de decenas de metros, situadas en lugares inaccesibles para la población. Los niveles
de exposición en lugares muy cercanos a las antenas y cables de alimentación pueden ser altos, pero afectan al personal de mantenimiento y no a la población general.
Las antenas de televisión y de radio en FM son mucho más pequeñas que las de AM y se montan en baterías de antenas situadas en lo alto de grandes torres que sirven únicamente como estructuras de
soporte. La población puede acceder a la parte baja de estas torres porque los niveles de exposición cerca de la base son inferiores a los límites recomendados. En ocasiones, se montan en lo alto de
edificios pequeñas antenas de televisiones y radios locales, en cuyo caso puede ser necesario controlar el acceso estas zonas.
Teléfonos móviles y estaciones base
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Los teléfonos móviles nos permiten estar permanentemente localizables. Estos dispositivos de ondas de radio de baja potencia transmiten y reciben señales de una red de estaciones base de baja
potencia fijas. Cada estación base proporciona cobertura a una zona determinada. Dependiendo del número de llamadas que gestionan, la distancia entre las estaciones base pueden ser desde sólo unos
pocos cientos de metros en las grandes ciudades a varios kilómetros en las zonas rurales.
Las estaciones base de telefonía móvil normalmente se instalan en lo alto de edificios o en torres, a alturas de entre 15 y 50 metros. Los niveles de las transmisiones desde una determinada
estación base son variables y dependen del número de llamadas y de la distancia a la estación base de quienes emiten las llamadas. Las antenas emiten un haz muy estrecho de ondas de radio que se
propaga de forma casi paralela al suelo. En consecuencia, al nivel del suelo y en regiones que normalmente son de acceso público las intensidades de los campos de radiofrecuencia son muy inferiores a
los niveles considerados peligrosos. Sólo se superarían los niveles recomendados si una persona se acercara a menos de un metro o dos de las antenas. Hasta que los teléfonos móviles empezaron a
usarse de forma generalizada, la población estaba expuesta principalmente a emisiones de radiofrecuencia de estaciones de radio y televisión. Incluso hoy en día, las torres de telefonía apenas
aumentan el nivel de exposición total que experimentamos, ya que la intensidad de las señales en los lugares de acceso público es normalmente similar o inferior a la de las estaciones de radio y
televisión distantes.
Sin embargo, el usuario de un teléfono móvil está expuesto a campos de radiofrecuencia mucho más intensos que los del entorno general. Los teléfonos móviles se utilizan a muy poca distancia de
la cabeza; por lo tanto, en lugar de estudiar el efecto del calentamiento en todo el cuerpo, se debe determinar la distribución de la energía que absorbe la cabeza del usuario. Se ha calculado
mediante complejos modelos y mediciones computarizados basados en modelos de cabezas que, al parecer, la energía absorbida procedente de un teléfono móvil no supera los límites actualmente
recomendados.
Se han planteado también dudas sobre otros efectos, llamados «efectos no térmicos», producidos por la exposición a frecuencias de teléfonos móviles. Se ha sugerido que podrían producirse efectos
sutiles sobre las células que podrían influir en el desarrollo del cáncer. También se ha planteado la hipótesis de posibles efectos sobre los tejidos excitables por estímulos eléctricos que podrían
influir en la función del cerebro y los tejidos nerviosos. Sin embargo, según el conjunto de los datos disponibles hasta la fecha, no parece que el uso de teléfonos móviles produzca ningún efecto
perjudicial sobre la salud de las personas.

 

¿Es realmente tan intensa la exposición a campos magnéticos en la vida cotidiana?
En los últimos años, las autoridades públicas de diversos países han realizado numerosas mediciones para estudiar los niveles de los campos electromagnéticos en el entorno cotidiano. Ninguno de
estos estudios ha concluido que los niveles medidos puedan producir efectos perjudiciales para la salud.
La Oficina federal alemana de seguridad radiológica (Bundesamt für Strahlenschutz, BfS) midió recientemente la exposición diaria a campos magnéticos de unas 2000 personas con diversas
ocupaciones y grados de exposición en lugares públicos. Todas las personas llevaron dosímetros personales durante las 24 horas. Los niveles de exposición medidos presentaron una gran variación, pero
la exposición media diaria fue de 0,10 µT. Este valor es mil veces menor que el límite establecido para la población de 100 µT y 200 veces menor que el límite de exposición para trabajadores de 500
µT. Además, los niveles de exposición registrados por los habitantes de los centros de las ciudades indicaron que no existen en este sentido grandes diferencias entre la vida en zonas rurales y la
vida en la ciudad. Incluso la exposición de las personas que viven en las inmediaciones de líneas de conducción eléctrica de alta tensión se diferencia muy poco de la exposición media de la
población.
Puntos clave

• Los niveles de fondo de campos electromagnéticos en el hogar están producido principalmente por las instalaciones de transmisión y distribución de electricidad o por aparatos eléctricos.

• Los diferentes aparatos eléctricos generan campos de intensidades muy diferentes. La intensidad de los campos eléctricos y magnéticos disminuye rápidamente con la distancia a los aparatos
eléctricos. En cualquier caso, las intensidades de los campos del entorno de los electrodomésticos son habitualmente muy inferiores a los límites recomendados.

• En el lugar que ocupa el usuario, los campos eléctricos y magnéticos de los televisores y pantallas de computadora son cientos de miles de veces menores que los límites recomendados.

• Los hornos de microondas que cumplen las normas no son peligrosos para la salud.

• Si se limita el acceso público a lugares cercanos a las instalaciones de radares, antenas de radiodifusión y estaciones base de telefonía móvil, no se superarán los límites recomendados de
exposición a campos de radiofrecuencia.
• Los usuarios de teléfonos móviles están expuestos a campos electromagnéticos mucho más intensos que los existentes en el entorno cotidiano normal. No obstante, incluso estos niveles más altos
no parece que generen efectos perjudiciales.
• Numerosos estudios han demostrado que la exposición a campos electromagnéticos en el entorno cotidiano es extremadamente baja.
Normas actuales
Existen normas establecidas para proteger nuestra salud, como las relativas a aditivos alimentarios, a las concentraciones de productos químicos en el agua o a los contaminantes del aire. De
forma similar, existen normas que previenen la exposición excesiva a los campos electromagnéticos presentes en el entorno.

 

Quién decide cuáles son los límites recomendados?
Cada país establece sus propias normas nacionales relativas sobre exposición a campos electromagnéticos. Sin embargo, la mayoría de estas normas nacionales se basan en las recomendaciones de la
Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP). Esta organización no gubernamental, reconocida formalmente por la OMS, evalúa los resultados de estudios científicos
realizados en todo el mundo. Basándose en un análisis en profundidad de todas las publicaciones científicas, la ICNIRP elabora unas directrices en las que establece límites de exposición
recomendados. Estas directrices de revisan periódicamente y, en caso necesario, se actualizan.

La relación entre la intensidad de los campos electromagnéticos y la frecuencia es compleja. Una relación de todos los valores de todas las normas correspondientes a todas las frecuencias sería
difícil de comprender. El siguiente cuadro resume los límites de exposición recomendados correspondientes a los tipos de tecnologías que han causado preocupación en la sociedad: la electricidad en el
hogar, las estaciones base de telefonía móvil y los hornos de microondas. La última actualización de estas directrices se realizó en abril de 1998.

 

¿En que se basan las directrices?
Un aspecto importante que se debe señalar es que un límite recomendado no define de forma exacta el límite entre la seguridad y el peligro. No existe un nivel único por encima del cual la
exposición se convierte en peligrosa para la salud; por el contrario, el riesgo potencial para la salud aumenta de forma gradual conforme aumenta el nivel de exposición de las personas. Las
directrices marcan un determinado umbral por debajo del cual la exposición a campos electromagnéticos se considera segura, según los conocimientos de la ciencia. No se deduce, sin embargo, de forma
automática, que por encima del límite indicado la exposición sea perjudicial.
No obstante, para poder fijar los límites de exposición, los estudios científicos deben identificar el umbral en el que se manifiestan los primeros efectos sobre la salud. Como no pueden hacerse
experimentos con seres humanos, las directrices deben basarse en estudios con animales. Frecuentemente, se producen en los animales cambios sutiles de comportamiento a niveles bajos de exposición que
preceden a cambios drásticos en la salud con niveles altos. El comportamiento anormal es un indicador muy sensible de la existencia de una respuesta biológica; este comportamiento anormal se ha
seleccionado como el mínimo efecto perjudicial para la salud observable. Las directrices recomiendan prevenir la exposición a campos electromagnéticos a niveles en los que se producen cambios de
comportamiento perceptibles.
Este umbral de cambios de comportamiento no es igual al límite recomendado, sino que la ICNIRP aplica un factor de seguridad de 10 en el cálculo de los límites de exposición ocupacionales y un
factor de 50 para obtener el valor recomendado para la población general.Así, por ejemplo, en los intervalos de frecuencia de radio y microondas, los niveles máximos que probablemente experimentará
en el entorno o en el hogar son al menos 50 veces menores que el umbral en el que se manifiestan los primeros cambios de comportamiento en animales.

 

¿Por qué es el factor de seguridad que se aplica para los límites de exposición ocupacional recomendados menor que el correspondiente a la población general?
La población expuesta en el trabajo está formada por adultos que generalmente están sometidos a condiciones de campos electromagnéticos conocidas. Estos trabajadores reciben formación sobre los
riesgos potenciales y sobre cómo tomar precauciones adecuadas. En cambio, en la población general hay personas de todas las edades y con diversos estados de salud que en muchos casos no saben que
están expuestos a CEM. Además, no se puede esperar que todas las personas de la población general tomen precauciones para minimizar o evitar la exposición. Estos son los motivos por los que los
límites de exposición para la población general son más estrictos que los límites para la población expuesta por motivos ocupacionales.
Como hemos explicado antes, los campos electromagnéticos de frecuencia baja inducen corrientes en el organismo (véase el apartado titulado ¿Qué ocurre cuando nos exponemos a campos
electromagnéticos?). Pero también generan corrientes diversas reacciones bioquímicas del propio organismo. Las células o tejidos no podrán detectar ninguna corriente inducida por debajo de este nivel
de fondo. En consecuencia, a frecuencias bajas, las directrices aseguran que las corrientes inducidas por los campos electromagnéticos son menores que las corrientes naturales del organismo.
El principal efecto de la energía electromagnética es el calentamiento de los tejidos. En consecuencia, los límites recomendados de exposición a campos de radiofrecuencia y de microondas se
establecen con el fin de prevenir los efectos sobre la salud ocasionados por el calentamiento localizado o de todo el organismo (véase el apartado ¿Qué ocurre cuando nos exponemos a campos
electromagnéticos?). El cumplimiento de las directrices asegura que los efectos de calentamiento son suficientemente pequeños para que no sean perjudiciales.

 

Lo que las directrices no pueden contemplar
Las directrices o normas no se pueden establecer actualmente basándose en especulaciones sobre los posibles efectos a largo plazo sobre la salud.
Del conjunto de los resultados de todas las investigaciones no puede deducirse que los campos electromagnéticos produzcan efectos a largo plazo sobre la salud, como el cáncer. Los organismos
nacionales e internacionales fijan y actualizan las normas basándose en los conocimientos científicos más avanzados, con el fin de proteger contra los efectos sobre la salud conocidos.
Las directrices se establecen para la población media y no pueden tener en cuenta directamente las necesidades de una minoría de personas potencialmente más sensibles. Por ejemplo, las
directrices sobre contaminación atmosférica no se basan en las necesidades especiales de las personas asmáticas. De forma similar, las directrices sobre campos electromagnéticos no están diseñadas
para proteger a las personas de las interferencias en los dispositivos electrónicos médicos implantados, como los marcapasos cardíacos. Por el contrario, estas personas deben solicitar a los
fabricantes y al médico que ha implantado el dispositivo que les asesore sobre el tipo de exposiciones que deben evitar.
Algunos datos prácticos le ayudarán a comprender los valores de las directrices internacionales antes indicados. El siguiente cuadro indica las fuentes más comunes de campos electromagnéticos.
Todos los valores son niveles máximos de exposición de la población; usted estará probablemente sometido a una exposición mucho menor. Para un examen más detallado de las intensidades de los campos
del entorno de aparatos eléctricos concretos, véase la sección titulada Niveles de exposición típicos en el hogar y en el medio ambiente.
¿Cómo ponen en práctica las directrices y quién comprueba si se aplican?
Los organismos del gobierno y las autoridades locales tienen la responsabilidad de inspeccionar los campos electromagnéticos en el entorno de las líneas de conducción eléctrica, estaciones base
de telefonía móvil o cualesquiera otras fuentes electromagnéticas de acceso público y de asegurarse de que se cumplen las directrices.
En el caso de los aparatos electrónicos, la responsabilidad de que cumplan los límites establecidos es del fabricante. No obstante, como se ha explicado antes, la naturaleza de la mayoría de los
aparatos asegura que las intensidades de los campos que se emiten son muy inferiores a los límites establecidos. Además, muchas organizaciones de consumidores realizan ensayos periódicos. Si tiene
algún motivo concreto de preocupación, póngase en contacto directamente con el fabricante o consulte a la autoridad sanitaria de su país.

 

¿Son perjudiciales los niveles de exposición superiores a los límites recomendados?
Es completamente seguro comer confitura de fresa hasta la fecha de caducidad indicada en el tarro, pero el fabricante no puede garantizar una buena calidad del producto si consume la confitura
en una fecha posterior. No obstante, normalmente, la confitura se podría consumir sin riesgo hasta incluso unas semanas o meses después de la fecha de caducidad. De forma similar, las directrices
sobre campos electromagnéticos aseguran que, si no se sobrepasa el límite de exposición establecido, no se producirán efectos perjudiciales para la salud. Sobre el nivel que se sabe que produce un
efecto sobre la salud, se aplica un factor de seguridad elevado. Por consiguiente, incluso si una persona se viera sometida a intensidades de campos varias veces mayores que el límite establecido, la
exposición que experimentaría estaría dentro de este margen de seguridad.
En situaciones cotidianas, la mayoría de las personas no se ven expuestas a campos electromagnéticos superiores a los límites recomendados. Los niveles de exposición típicos son muy inferiores a
estos límites. Sin embargo, en ocasiones, una persona puede exponerse, durante un período corto, a niveles que se aproximan o incluso superan los niveles recomendados. Según la ICNIRP, para tener en
cuenta los efectos acumulados, la exposición a los campos de frecuencia de radio y de microondas se debe calcular como promedio durante un determinado período; las directrices establecen que dicho
período debe ser de seis minutos y se consideran aceptables las exposiciones a corto plazo superiores a los límites.
En cambio, según las directrices, la exposición a campos eléctricos y magnéticos de frecuencia baja no se calcula como promedio en el tiempo. Para complicar aún más el asunto, se incorpora otro
factor llamado acoplamiento. El acoplamiento se refiere a la interacción entre los campos eléctricos y magnéticos y el cuerpo expuesto a la radiación; es función del tamaño y forma del cuerpo, el
tipo de tejido y la orientación del cuerpo con respecto al campo. Las directrices deben ser conservadoras: la ICNIRP siempre supone un acoplamiento máximo del campo a la persona expuesta. Por
consiguiente, los límites recomendados proporcionan una protección máxima. Por ejemplo, aunque las intensidades del campo magnético de las secadoras de pelo y de las máquinas de afeitar superan
aparentemente los valores recomendados, el acoplamiento extremadamente débil entre el campo y la cabeza impide la inducción de corrientes eléctricas que podrían superar los límites
recomendados.

 

Puntos clave
• Las directrices de la ICNIRP se basan en los conocimientos científicos actuales. La mayoría de los países se basa en estas directrices internacionales para establecer sus propias normas
nacionales.
• Las normas sobre campos electromagnéticos de frecuencia baja aseguran que las corrientes eléctricas inducidas están por debajo del nivel normal de las corrientes de fondo en el interior del
organismo. Las normas para campos de frecuencia de radio y de microondas impiden los efectos sobre la salud ocasionados por el calentamiento localizado o general del organismo.

• Las directrices no protegen contra la posible interferencia con dispositivos médicos electrónicos.

• Los niveles de exposición máximos en la vida cotidiana están normalmente muy por debajo de los límites recomendados.

• Debido a la aplicación de un factor de seguridad elevado, una exposición superior a los límites recomendados no es necesariamente perjudicial para la salud. Además, la determinación del
promedio en el tiempo para campos de frecuencia alta y la hipótesis de un acoplamiento máximo para los campos de frecuencia baja introducen un margen de seguridad adicional

 

Medidas de precaución
Con el creciente volumen de resultados de investigación disponibles, cada vez resulta menos probable que la exposición a campos electromagnéticos constituya un peligro para la salud, aunque
sigue existiendo cierto grado de incertidumbre. El debate científico inicial, centrado en la interpretación de resultados controvertidos, se ha transformado en una cuestión social y política. El
debate público sobre los campos electromagnéticos se centra en los posibles efectos perjudiciales de los campos electromagnéticos, pero con frecuencia no tiene en cuenta las ventajas que proporcionan
las tecnologías asociadas a los campos electromagnéticos. Sin electricidad, la sociedad se paralizaría. De forma similar, la difusión de radio y televisión y las telecomunicaciones se han convertido
en un hecho cotidiano de la vida moderna. Es fundamental sopesar los costos y los posibles peligros.

 

Protección de la salud pública
El objeto de las directrices internacionales y normas de seguridad nacionales sobre campos electromagnéticos se han elaborado basándose en los conocimientos científicos actuales con el fin de
asegurar que las personas no se exponen a campos que puedan ser perjudiciales para la salud. Para compensar incertidumbres en el conocimiento (ocasionado, por ejemplo, por los errores experimentales,
extrapolación de animales hacia los seres humanos, o incertidumbre estadística), los grandes factores de seguridad se incorporan dentro de los límites de la exposición. Las directrices y normas se
revisan de forma periódica y se actualizan en caso necesario. Se ha sugerido que, mientras la ciencia mejora su conocimiento de las consecuencias para la salud, puede ser recomendable aumentar las
precauciones para enfrentarse a las incertidumbres que aún existen. Sin embargo, el tipo y magnitud de la política de precaución que se adopte dependerá fundamentalmente de si existen resultados
sólidos que indiquen la existencia de un riesgo para la salud y de la escala y naturaleza de las posibles consecuencias. La respuesta de precaución debe ser proporcional al riesgo potencial. Para más
información, véase el documento informativo de la OMS sobre políticas de precaución (WHO Backgrounder on Cautionary Policies).
Se han desarrollado varias políticas que fomentan la precaución con el fin de abordar las cuestiones de salud y seguridad pública, ocupacional y medioambiental relacionadas con agentes químicos
y físicos.

 

¿Qué se debe hacer mientras continúan las investigaciones?
Uno de los objetivos del Proyecto Internacional CEM es ayudar a las autoridades nacionales a sopesar las ventajas del uso de tecnologías que generan campos electromagnéticos frente a la
posibilidad de que se descubra algún riesgo para la salud. Además, la OMS propondrá recomendaciones sobre medidas de protección, si fueran necesarias. La terminación, evaluación y publicación de las
investigaciones necesarias llevará varios años. Entretanto, la Organización Mundial de la Salud ha propuesto las siguientes recomendaciones:
• Observancia rigurosa de las normas de seguridad nacionales o internacionales existentes. Estas normas, basadas en los conocimientos actuales, se han diseñado para proteger a todas las personas
de la población, con un factor de seguridad elevado.
• Medidas de protección sencillas. La presencia de barreras en torno a las fuentes de campos electromagnéticos intensos ayudan a impedir el acceso no autorizado a zonas en las que puedan
superarse los límites de exposición.
• Consulta a las autoridades locales y a la población sobre la ubicación de nuevas líneas de conducción eléctrica o estaciones base de telefonía móvil. Frecuentemente, las decisiones sobre la
ubicación de este tipo de instalaciones deben tener en cuenta cuestiones estéticas y de sensibilidad social. La comunicación transparente durante las etapas de planificación de una instalación nueva
puede facilitar la comprensión y una mayor aceptación de la sociedad.
• Comunicación. Un sistema eficaz de información y comunicación de aspectos relativos a la salud entre los científicos, gobiernos, industria y la sociedad puede ayudar a aumentar el conocimiento
general sobre los programas que abordan la exposición a campos electromagnéticos y a reducir posibles desconfianzas y miedos.
Enlaces:
Comunicación entre neuronas mediante campos eléctricos débiles

Efectos de los campos electromagnéticos (CEM) en la salud

 (Opinión de la OMS acerca de los CEM)
Resumen de los efectos sobre la salud
 
¿Qué ocurre cuando nos exponemos a campos electromagnéticos?
 
La exposición a campos electromagnéticos no es un fenómeno nuevo. Sin embargo, en el siglo XX la exposición ambiental ha aumentado de forma continua conforme la creciente demanda de
electricidad, el constante avance de las tecnologías y los cambios en los hábitos sociales han generado más y más fuentes artificiales de campos electromagnéticos. Todos estamos expuestos a una
combinación compleja de campos eléctricos y magnéticos débiles, tanto en el hogar como en el trabajo, desde los que producen la generación y transmisión de electricidad, los electrodomésticos y los
equipos industriales, a los producidos por las telecomunicaciones y la difusión de radio y televisión.
En el organismo se producen corrientes eléctricas minúsculas debidas a las reacciones químicas de las funciones corporales normales, incluso en ausencia de campos eléctricos externos. Por
ejemplo, los nervios emiten señales mediante la transmisión de impulsos eléctricos. En la mayoría de las reacciones bioquímicas, desde la digestión a las actividades cerebrales, se produce una
reorganización de partículas cargadas. Incluso el corazón presenta actividad eléctrica, que los médicos pueden detectar mediante los electrocardiogramas.

 

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Los campos eléctricos de frecuencia baja influyen en el organismo, como en cualquier otro material formado por partículas cargadas. Cuando los campos eléctricos actúan sobre
materiales conductores, afectan a la distribución de las cargas eléctricas en la superficie. Provocan una corriente que atraviesa el organismo hasta el suelo.

Los campos magnéticos de frecuencia baja inducen corrientes circulantes en el organismo. La intensidad de estas corrientes depende de la intensidad del campo magnético exterior. Si es
suficientemente intenso, las corrientes podrían estimular los nervios y músculos o afectar a otros procesos biológicos.

 

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Tanto los campos eléctricos como los magnéticos inducen tensiones eléctricas y corrientes en el organismo, pero incluso justo debajo de una línea de transmisión de electricidad de alta tensión las
corrientes inducidas son muy pequeñas comparadas con los umbrales para la producción de sacudidas eléctricas u otros efectos eléctricos.
El principal efecto biológico de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia es el calentamiento. Este fenómeno se utiliza en los hornos de microondas para calentar alimentos. Los niveles de
campos de radiofrecuencia a los que normalmente están expuestas las personas son mucho menores que los necesarios para producir un calentamiento significativo. Las directrices actuales se basan en el
efecto calefactor de las ondas de radio. Los científicos están investigando también la posibilidad de que existan efectos debidos a la exposición a largo plazo a niveles inferiores al umbral para el
calentamiento del organismo. Hasta la fecha, no se han confirmado efectos adversos para la salud debidos a la exposición a largo plazo a campos de baja intensidad de frecuencia de radio o de
frecuencia de red, pero los científicos continúan investigando activamente en este terreno.

¿Efectos biológicos o efectos sobre la salud? ¿Qué es un peligro para la salud?
 
Los efectos biológicos son respuestas mensurables a un estímulo o cambio en el medio. Estos cambios no son necesariamente perjudiciales para la salud. Por ejemplo, escuchar música, leer un
libro, comer una manzana o jugar al tenis son actividades que producen diversos efectos biológicos. No obstante, no esperamos que ninguna de estas actividades produzca efectos sobre la salud. El
organismo dispone de mecanismos complejos que le permiten ajustarse a las numerosas y variadas influencias del medio en el que vivimos. El cambio continuo es forma parte de nuestra vida normal, pero,
desde luego, el organismo no posee mecanismos adecuados para compensar todos los efectos biológicos. Los cambios irreversibles y que fuerzan el sistema durante períodos largos pueden suponer un
peligro para la salud.
Un efecto perjudicial para la salud es el que ocasiona una disfunción detectable de la salud de las personas expuestas o de sus descendientes; por el contrario, un efecto biológico puede o no
producir un efecto perjudicial para la salud.
No se pone en cuestión que por encima de determinados umbrales los campos electromagnéticos puedan desencadenar efectos biológicos. Según experimentos realizados con voluntarios sanos, la
exposición a corto plazo a los niveles presentes en el medio ambiente o en el hogar no producen ningún efecto perjudicial manifiesto. La exposición a niveles más altos, que podrían ser perjudiciales,
está limitada por directrices nacionales e internacionales. La controversia que se plantea actualmente se centra en si bajos niveles de exposición a largo plazo pueden o no provocar respuestas
biológicas e influir en el bienestar de las personas.

Mobilfunkantennen Gran Canaria

 

Preocupación de la sociedad por los efectos sobre la salud
Un vistazo a los titulares de las noticias de los últimos años permite hacerse una idea de los diversos aspectos que preocupan a la sociedad. En el transcurso de la última década, se han
planteado dudas relativas a los efectos sobre la salud de numerosas fuentes de campos electromagnéticos, como las líneas de conducción eléctrica, los hornos de microondas, las pantallas de
computadora y de televisión, los dispositivos de seguridad, los radares y, más recientemente, los teléfonos móviles y sus estaciones base.
El Proyecto Internacional CEM
El Proyecto internacional CEM. En respuesta a la creciente preocupación de la sociedad por los posibles efectos sobre la salud de la exposición a un número y variedad creciente de fuentes de
campos electromagnéticos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) inició en 1996 un gran proyecto de investigación multidisciplinar. El Proyecto Internacional sobre campos electromagnéticos o
«Proyecto Internacional CEM» reúne los conocimientos y recursos disponibles actuales de organismos e instituciones científicas clave internacionales y nacionales.
Conclusiones de las investigaciones científicas
En los últimos 30 años, se han publicado aproximadamente 25.000 artículos sobre los efectos biológicos y aplicaciones médicas de la radiación no ionizante. A pesar de que algunas personas
piensan que se necesitan más investigaciones, los conocimientos científicos en este campo son ahora más amplios que los correspondientes a la mayoría de los productos químicos. Basándose en una
revisión profunda de las publicaciones científicas, la OMS concluyó que los resultados existentes no confirman que la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad produzca ninguna
consecuencia para la salud. Sin embargo, los conocimientos sobre los efectos biológicos presentan algunas lagunas que requieren más investigaciones.
Algunas personas han atribuido un conjunto difuso de síntomas a la exposición de baja intensidad a campos electromagnéticos en el hogar. Los síntomas notificados incluyen dolores de cabeza,
ansiedad, suicidios y depresiones, nauseas, fatiga y pérdida de la libido. Hasta la fecha, las pruebas científicas no apoyan la existencia de una relación entre estos síntomas y la exposición a
campos electromagnéticos. Al menos algunos de estos problemas sanitarios pueden deberse al ruido o a otros factores del medio, o a la ansiedad relacionada con la presencia de tecnologías
nuevas.
Efectos sobre el embarazo
La OMS y otros organismos han evaluado numerosas fuentes y exposiciones diferentes a campos electromagnéticos en el entorno cotidiano y de trabajo, como las pantallas de computadora, colchones
de agua y mantas eléctricas, equipos de soldadura por corrientes de radiofrecuencia, equipos de diatermia, y radares. El conjunto de los resultados demuestra que la exposición a los niveles típicos
de los campos del medio no aumenta el riesgo de desenlaces adversos como abortos espontáneos, malformaciones, peso reducido al nacer y enfermedades congénitas. Se han publicado informes esporádicos
de asociaciones entre problemas sanitarios y la presunta exposición a campos electromagnéticos, como informes sobre partos prematuros y con peso reducido de trabajadoras de la industria electrónica,
pero la comunidad científica no ha considerado que estos efectos estén necesariamente ocasionados por la exposición a campos electromagnéticos (frente a la influencia de factores como la exposición a
disolventes).
Cataratas
Se ha informado de casos de irritación ocular general y cataratas en trabajadores expuestos a niveles altos de radiación de radiofrecuencia y microondas, pero estudios realizados con animales no
confirman la idea de que estos tipos de trastornos oculares se puedan producir a niveles que no son peligrosos por su efecto térmico. No hay pruebas de que se produzcan estos efectos a los niveles a
los que está expuesta la población general.
Campos electromagnéticos y cáncer
A pesar de los numerosos estudios realizados, la existencia o no de efectos cancerígenos es muy controvertida. En cualquier caso, es evidente que si los campos electromagnéticos realmente
producen algún efecto de aumento de riesgo de cáncer, el efecto será extremadamente pequeño. Los resultados obtenidos hasta la fecha presentan numerosas contradicciones, pero no se han encontrado
incrementos grandes del riesgo de ningún tipo de cáncer, ni en niños ni en adultos.
Algunos estudios epidemiológicos sugieren que existen pequeños incrementos del riesgo de leucemia infantil asociados a la exposición a campos magnéticos de baja frecuencia en el hogar. Sin
embargo, los científicos no han deducido en general de estos resultados la existencia de una relación causa-efecto entre la exposición a los campos electromagnéticos y la enfermedad, sino que se ha
planteado la presencia en los estudios de efectos artificiosos o no relacionados con la exposición a campos electromagnéticos. Esta conclusión se ha alcanzado, en parte, porque los estudios con
animales y de laboratorio no demuestran que existan efectos reproducibles coherentes con la hipótesis de que los campos electromagnéticos causen o fomenten el cáncer. Se están realizando actualmente
estudios de gran escala en varios países que podrían ayudar a esclarecer estas cuestiones.
Hipersensibilidad a los campos electromagnéticos y depresión
Algunas personas afirman ser „hipersensibles“ a los campos eléctricos o magnéticos. Preguntan si los dolores, cefaleas, depresión, letargo, alteraciones del sueño e incluso convulsiones y crisis
epilépticas pueden estar asociados con la exposición a campos electromagnéticos.
Hay escasa evidencia científica que apoye la posible existencia de casos de hipersensibilidad a los campos electromagnéticos. Estudios recientes realizados en países escandinavos han comprobado
que, en condiciones adecuadamente controladas de exposición a campos electromagnéticos, no se observan pautas de reacción coherentes en los sujetos expuestos. Tampoco existe ningún mecanismo
biológico aceptado que explique la hipersensibilidad. La investigación en este campo es difícil porque, además de los efectos directos de los propios campos electromagnéticos, pueden intervenir
muchas otras respuestas subjetivas. Están en curso más estudios sobre esta cuestión.
Objetivos de las investigaciones actuales y futuras
Se están empleando actualmente grandes esfuerzos de investigación destinados al estudio de la relación entre los campos electromagnéticos y el cáncer. Están en curso estudios en busca de
posibles efectos cancerígenos (que producen cáncer) de los campos de frecuencia de la red eléctrica, aunque menos intensos que los realizados a finales de los 90.
Otro objetivo de investigación de numerosos estudios actualmente son los efectos sobre la salud, a largo plazo, de la utilización de teléfonos móviles. No se ha descubierto ningún efecto
perjudicial manifiesto de la exposición a niveles bajos de campos de radiofrecuencia. Sin embargo, debido a la preocupación de la sociedad por la seguridad de los teléfonos celulares, investigaciones
adicionales intentan determinar si podrían producirse efectos menos evidentes a niveles de exposición muy bajos.
Puntos clave
• Existe una amplia gama de influencias del medio que producen efectos biológicos. La expresión «efecto biológico» no es equivalente a «peligro para la salud». Se necesitan investigaciones
especiales para identificar y medir los peligros para la salud.
• A frecuencias bajas, los campos eléctricos y magnéticos exteriores inducen pequeñas corrientes circulantes en el interior del organismo. En prácticamente todos los medios normales, las
corrientes inducidas en el interior del organismo son demasiado pequeñas para producir efectos manifiestos.

• El principal efecto de los campos electromagnéticos de radiofrecuencia es el calentamiento de los tejidos del organismo.

• No cabe duda de que la exposición a corto plazo a campos electromagnéticos muy intensos puede ser perjudicial para la salud. La preocupación actual de la sociedad se centra en los posibles
efectos sobre la salud, a largo plazo, de la exposición a campos electromagnéticos de intensidades inferiores a las necesarias para desencadenar respuestas biológicas inmediatas.
• El Proyecto Internacional CEM de la OMS se inició para responder con rigor científico y de forma objetiva a las preocupaciones de la sociedad por los posibles peligros de los campos
electromagnéticos de baja intensidad.
• A pesar de las abundantes investigaciones realizadas, hasta la fecha no hay pruebas que permitan concluir que la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad sea perjudicial para
la salud de las personas.
• Las investigaciones internacionales se centran en el estudio de posibles relaciones entre el cáncer y los campos electromagnéticos, a frecuencias de radio y de red eléctrica.
Progresos de las investigaciones
Si los campos electromagnéticos constituyen un peligro para la salud, las consecuencias afectarán a todos los países industrializados. La sociedad exige respuestas concretas a la cuestión, cada vez
más apremiante, de si los campos electromagnéticos a los que estamos expuestos de forma cotidiana producen o no efectos perjudiciales para la salud. Frecuentemente, los medios de comunicación ofrecen
respuestas que parecen definitivas. Sin embargo, estas noticias se deben juzgar con cautela y se debe tener en cuenta que la educación no es el principal objetivo de los medios de comunicación. Un
periodista puede seleccionar una noticia e informar sobre la misma impulsado por diversos motivos no relacionados con aspectos técnicos; los periodistas compiten entre sí por obtener tiempo y espacio
en los medios de comunicación y las revistas y periódicos compiten por aumentar la circulación de sus productos. Los titulares novedosos y sensacionalistas que interesan al mayor número de personas
posible les ayudan a alcanzar estos objetivos; las malas noticias no son sólo las más llamativas, sino a menudo las únicas de las que nos enteramos. Se presta poca, o ninguna, atención a los
numerosos estudios que indican que los campos electromagnéticos son inofensivos. La ciencia no puede aún garantizar una seguridad absoluta, pero las investigaciones realizadas son, en su conjunto,
tranquilizantes.
Se necesitan diferentes tipos de estudios
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Para evaluar un posible efecto perjudicial para la salud de los campos electromagnéticos, es esencial realizar un conjunto de estudios diversos en diferentes campos de investigación. Los
diferentes tipos de estudios investigan diversos aspectos del problema. El objetivo de los estudios de laboratorio con células es elucidar los mecanismos básicos subyacentes que relacionan la
exposición a campos electromagnéticos con los efectos biológicos. Estos estudios pretenden identificar mecanismos basados en los cambios moleculares o celulares que produce el campo electromagnético
que ofrecerían pistas sobre cómo se transforma una fuerza física en una acción biológica en el organismo. En estos estudios, las células individuales o tejidos estudiados se retiran de su medio vital
normal, lo que puede desactivar posibles mecanismos de compensación. Otro tipo de estudios, realizados con animales, está más estrechamente relacionado con las condiciones reales. Estos estudios
proporcionan resultados que son más directamente pertinentes para determinar niveles de exposición seguros para las personas y frecuentemente estudian diversas intensidades de los campos
electromagnéticos para investigar las relaciones entre dosis y respuesta.
Los estudios epidemiológicos o estudios médicos con personas son otra fuente directa de información sobre los efectos a largo plazo de la exposición. Estos estudios investigan la causa y
distribución de las enfermedades en las condiciones reales, por comunidades y grupos profesionales. Los investigadores tratan de determinar si existe una asociación de tipo estadístico entre la
exposición a campos electromagnéticos y la incidencia de una determinada enfermedad o efecto perjudicial para la salud. Sin embargo, los estudios epidemiológicos son costosos y, lo que es más
importante, estudian poblaciones de composición muy compleja, por lo que son difíciles de controlar con suficiente precisión para detectar efectos pequeños. Por estos motivos, antes de alcanzar
conclusiones sobre posibles peligros para la salud, los científicos evalúan todos los resultados de interés, incluidos los de estudios epidemiológicos y los de estudios con animales y con
células.
Interpretación de los estudios epidemiológicos
Los estudios epidemiológicos no pueden normalmente determinar por sí mismos la existencia de una relación clara entre causa y efecto, principalmente porque sólo detectan asociaciones estadísticas
entre los niveles de exposición y determinada enfermedad, que puede o no deberse a la exposición. Imagínese un estudio hipotético que demuestre que existe una relación entre la exposición a campos
electromagnéticos de los electricistas de la empresa «ElectriX» y un incremento del riesgo de cáncer. Aunque se observe una asociación estadística, ésta podría deberse también a la ausencia de
información sobre otros factores del lugar de trabajo. Por ejemplo, es posible que los electricistas hayan estado expuestos a disolventes químicos potencialmente cancerígenos. Asimismo, una
asociación estadística puede deberse únicamente a efectos aleatorios, o el propio estudio puede no haber sido diseñado correctamente.
En consecuencia, la detección de una asociación entre un agente y una determinada enfermedad no significa necesariamente que el agente sea la causa de la enfermedad. Para determinar la causalidad,
los investigadores deben tener en cuenta numerosos factores. Los argumentos a favor de una relación de tipo causa y efecto se ven reforzados si existe una asociación persistente y fuerte entre la
exposición y el efecto, una relación clara entre dosis y respuesta, una explicación biológica creíble, resultados favorables de estudios pertinentes con animales y, sobre todo, coherencia entre los
diferentes estudios. Estos factores no han estado generalmente presentes en los estudios sobre la relación entre los campos electromagnéticos y el cáncer. Este es uno de los principales motivos por
los que los científicos se han resistido generalmente a concluir que los campos electromagnéticos débiles produzcan efectos sobre la salud.

La dificultad de descartar la posibilidad de riesgos muy pequeños
Según Barnabas Kunsch, del centro de investigación austríaco de Seibersdorf (Austrian Research Centre Seibersdorf), «En la sociedad moderna, la ausencia de pruebas de los efectos perjudiciales no
parece ser suficiente. Al contrario, cada vez se reclama con mayor insistencia que se demuestre la inexistencia de estos efectos». En las conclusiones alcanzadas por comités de expertos que han
examinado la cuestión son típicas frases como: «No existen pruebas convincentes de que los campos electromagnéticos produzcan efectos perjudiciales para la salud» o «No se ha confirmado la existencia
de una relación de causa y efecto entre los campos electromagnéticos y el cáncer». Puede dar la impresión de que los científicos tratan de evitar responder a la cuestión. Si los científicos ya han
demostrado que no hay ningún efecto, ¿por qué se debe continuar investigando?
La respuesta es sencilla: los estudios médicos con personas identifican muy eficazmente efectos grandes, como la relación entre el consumo de tabaco y el cáncer; desgraciadamente, no pueden
distinguir tan fácilmente los efectos pequeños de la ausencia de efecto. Si los niveles de los campos electromagnéticos típicos del medio fueran cancerígenos potentes, ya se hubiera demostrado
fácilmente este efecto. Por el contrario, es mucho más difícil demostrar si los campos electromagnéticos de intensidad baja tienen un efecto cancerígeno débil, o si son muy cancerígenos para un grupo
pequeño de personas del conjunto de la población. De hecho, incluso si un estudio a gran escala no muestra la existencia de una asociación, no podemos estar completamente seguros de que no exista una
relación. La ausencia de un efecto en los estudios podría significar que verdaderamente el efecto no existe, pero también podría significar sencillamente que el efecto no es detectable con el método
de medición utilizado.Por consiguiente, los resultados negativos son generalmente menos convincentes que los resultados positivos claros.
La situación más difícil de todas, que, desgraciadamente, se ha producido en los estudios epidemiológicos sobre campos electromagnéticos, es la existencia de un conjunto de estudios con resultados
positivos poco contundentes y que, sin embargo, no son coherentes entre sí. En esta situación, es probable que los propios científicos no se pongan de acuerdo sobre las conclusiones que deben
extraerse de los datos. No obstante, por los motivos explicados antes, la mayoría de los científicos y de los médicos opinan de que los posibles efectos sobre la salud, si existen, de campos
electromagnéticos de intensidad baja son probablemente muy pequeños comparados con otros riesgos para la salud a los que se enfrentan las personas de forma cotidiana.

Futuros estudios
El principal objetivo del Proyecto Internacional CEM de la OMS es iniciar y coordinar investigaciones en todo el mundo destinadas a obtener una respuesta bien fundamentada a las preocupaciones de la
sociedad. Esta evaluación integrará los resultados de estudios con células, estudios con animales y estudios médicos con personas para permitir una evaluación lo más completa posible de los riesgos
para la salud. Una evaluación integral de diversos estudios pertinentes y fiables proporcionará la respuesta más fiable posible sobre los efectos perjudiciales para la salud, si existen, de la
exposición a largo plazo a campos electromagnéticos débiles.
Una forma de ilustrar la necesidad de disponer de pruebas de diferentes tipos de experimentos es establecer una analogía con un crucigrama. Para determinar la solución del crucigrama con CERTIDUMBRE
absoluta debemos responder a nueve preguntas. Si sólo podemos contestar a tres, es posible que podamos adivinar la solución; sin embargo, las tres letras dadas pueden también formar parte de otra
palabra muy diferente. Cada respuesta adicional aumentará la confianza que ponemos en la solución propuesta. De hecho, la ciencia probablemente nunca pueda llegar a responder a todas las preguntas,
pero cuantas más pruebas concluyentes obtengamos, más seguros estaremos de alcanzar la solución verdadera.
Puntos clave
• El objetivo de los estudios de laboratorio con células es determinar si existe un mecanismo que explique el modo en que la exposición a campos electromagnéticos pudiera ocasionar efectos biológicos
perjudiciales. Los estudios con animales son fundamentales para determinar si existen efectos en organismos superiores cuya fisiología se parece en cierto modo a la del ser humano. Los estudios
epidemiológicos buscan asociaciones estadísticas entre la exposición a campos electromagnéticos y la incidencia de efectos específicos perjudiciales para la salud en seres humanos.• La detección de una asociación estadística entre un agente y una determinada enfermedad no significa necesariamente que el agente sea la causa de la enfermedad.• La ausencia de efectos sobre la salud podría significar que realmente no existen; no obstante, podría también significar que existe un efecto pero no se puede detectar con los métodos
actuales. •Antes de sacar conclusiones sobre posibles riesgos para la salud causados por la presencia en el medio de presuntos agentes peligrosos, se deben tener en cuenta los resultados de
diversos estudios (con células, con animales y epidemiológicos). Si los resultados de estos estudios de muy diverso tipo son coherentes, aumentará la certidumbre sobre la existencia verdadera de un
efecto.

Peligros de los dispositivos móviles

En los últimos años del uso de teléfonos celulares dentro de la población general, es un tema de debate mundial, por sus posibles efectos sobre la salud. La influencia de las radiaciones
electromagnéticas en el organismo, a mediano y largo plazo todavia esta siendo estudiado por la OMS, pero se han reportado casos aislados de lesiones en algunas personas que utilizan con frecuencia
este medio de comunicación móvil.
Estas radiaciones, llamadas microondas, afectan también elementos técnicos de alta sensibilidad, razón por la cual es prohibido su uso en aviones, lugares con amplias medidas de seguridad,
hospitales o en personas con marcapasos cardíacos.
Existen varios factores que deben tenerse en cuenta a la hora de evaluar el riesgo de estas ondas sobre la salud:
Tipo de radiación (que en este caso son ondas microondas).
Factor acumulativo (cantidad de radiación acumulada en el cuerpo a lo largo del tiempo).
Factor personal (es conocido que los niños son más vulnerables a los efectos de las microondas porque su cerebro no está completamente desarrollado, además tienen el cráneo de menor grosor que
los adultos , lo cual permite un fácil acceso de radiaciones).
Factor ambiental, que se refiere a la influencia de otro tipo de radiaciones existentes en el medio ambiente, como radiaciones del terreno, de líneas de alta tensión, o de otros aparatos de uso
común en el hogar o la oficina.
Varios estudios han demostrado que las radiaciones provenientes de los teléfonos móviles producen cambios en la temperatura del organismo; en el cuerpo hay áreas que son más sensibles al calor
como son los ojos (formación de cataratas) y los testículos (disminución en la producción de espermatozoides).
También pueden afectar algunas funciones del cerebro, produciendo dolores de cabeza, problemas de sueño y en experimentos con ratas, se ha observado alteraciones en el ADN (ácido
desoxirribonucléico), tumores cerebrales y problemas de memoria.
Recientemente han sido realizados algunos estudios en humanos, que parecen mostrar una tendencia a aumentar el riesgo de tumores cerebrales en usuarios activos del celular, pero es necesario
realizar investigaciones con mayor número de personas y períodos prolongados, que descarten o comprueben la relación tumor-radiación.
Con respecto al uso de los teléfonos celulares y los tumores cerebrales, el Dr. Gustavo Sevlever, Neuropatólogo (FLENI), miembro de la Sociedad Argentina de Patología ( 8/12/02), nos
comentaba:
Existen varios estudios en desarrollo en gran escala, diseñados para recabar información adicional. El más importante se denomina Interphone, financiado por al Agencia Internacional contra el
Cáncer de la Organización Mundial de la Salud. Planea incluir datos de 7600 pacientes y 10.000 controles en 14 países. Se calcula que los primeros datos estarán disponibles en el año 2004.
Consejos prácticos para un usuario de teléfono celular
• No lleve nunca el celular encendido contra el cuerpo. Es decir, no lo lleve en un cinturón o un bolsillo. Llévelo siempre en una cartera o portafolios que no esté apoyado contra el
cuerpo.
• No permita que los niños utilicen celulares, a menos que sea para una emergencia. Recordar que no es un juguete para los mas pequeños.
• Los telefonos celulares interfieren con los equipos médicos, tales como monitores de actividad cardiaca y ventiladores. Por esta razón en muchos hospitales esta prohibido su uso, también pueden
afectar marcapasos y audífonos. Evite guardarlo en el bolsillo cercano a su pecho, debería ser aclarado en forma destacada en los manuales de telefonos celulares.
• Procure no utilizar de manera continua este medio de comunicación, si es necesario su uso, pregunte en la empresa de telecomunicaciones que le vende el servicio si el teléfono tiene algún
aditamento que disminuya la emisión de microondas o si está cumpliendo con las normas reglamentarias de radiación.( ¿Ud.. sabe que radiación emite su teléfono celular?).
• En el momento de comprar el celular, elija el modelo con menor potencia, pregunte a su vendedor, como usuarios lo debemos saber y el fabricante lo debe informar.
• No hable más de dos minutos, si le es posible siga su conversación por una línea fija. Emocionalmente es poco saludable, ya que tiende a aislarlo del mundo que lo rodea.
• Cuando entre a una reunión apague su teléfono celular, cada vez resulta mas molesto para los demás seguir la línea de comunicación con constantes interrupciones. No espere que se lo soliciten
adopte la acción como un  modo de convivencia.
• Apague siempre su celular en todo espectáculo o teatro.
• En el momento de elegir vivienda nueva, es importante que escoja un lugar donde no haya cerca torres repetidoras, las cuales emiten de manera permanente microondas.
• Si va a entablar conversación por celular cuando está manejando, es mejor que estacione el auto en un lugar seguro, y de esta manera concentrarse sólo en la charla.
• Uno de los efectos adversos más importantes observados con el uso de los teléfonos móviles, es el incremento en el número de accidentes vehiculares. Datos estadísticos reportan que el riesgo de
accidentalidad en la personas que hablan por celular mientras conducen, aumenta hasta cuatro veces con respecto a personas que no utilizan este medio de comunicación o las que deciden parar el auto
en el momento de iniciar una conversación. Tampoco se ha observado algún beneficio con el uso del celular en la posibilidad de „manos libres“, porque de todos modos la concentración durante la
comunicación es menor.
• Evite hacer o tomar llamadas cuando la señal es débil o haya interferencia pues esta emitiendo mayor radiación cuando intenta comunicarse con una señal débil.
RECORDAR:
La sociedad no esta informada:
Los teléfonos móviles se venden sin informar sobre las potencias de microondas que se emiten dentro del cerebro del usuario, que pueden alterarlo en solo unos 2 minutos de uso y que afectan a la
población a más de 10 metros de distancia.
Noticias anteriores
Información diaria y documentación sobre Líneas Alta Tensión. Visita: Fuera cables
NOTICIAS CORRESPONDIENTES AL MES DE ENERO DE 2012
10513.-Europa admite a trámite la queja contra la línea eléctrica Peñalba-Monzón-Isona (18/1/2012)
10512.- El Parlamento Europeo admite a trámite la queja contra la autopista eléctrica (18/1/2012)
10511.- Vecinos de Alcorcón relacionan 180 muertes por cáncer por antenas de la telefonía móvil (18/1/2012)
10510.- Una antena de la telefonía móvil lleva tres años sin dejar dormir a un millar de vecinos en Huércal de Almería (18/1/2012)
10509.- Un pueblo de La Gomera lleva más de tres meses sin cobertura de teléfono móvil por miedo al cáncer (18/1/2012)
10508.- Malestar en Huércal por una antena de la telefonía móvil sin licencia. (18/1/2012)
10507.- Francisco Gabiola Guerra : La marca Sansung esta batiendo récords en la venta de teléfonos móviles (18/1/2012)
10504.- Retiran antenas de la telefonía móvil a la que los vecinos culpan de casos de cáncer (6/1/2012)
10503.- Los vecinos de Badies denuncian la manipulación de las antenas de la telefonía móvil (6/1/2012)
10502.- La nueva ordenanza de la telefonía móvil acabará con las quejas vecinales (6/1/2012)
10501.- How does long term exposure to base stations and mobile phones affect human hormone profiles? (6/1/2012)
10500.- El Ayuntamiento de Sotillo en Ávila rechaza autorización para instalar una antena de la telefonía móvil porque puede ser nociva (6/1/2012)
10499.-Brain tumour increase in Denmark by 40% between 2001 and 2010 (6/1/2012)
10498.- Un estudio ve preocupante la radiación de las antenas en la Alcúdia (6/1/2012)
http://www.terra.es/personal/kirke1/pgatm2.htm :
Pàgina sobre el „Indepedent Expert Group on Mobile Phones (Informe Stwart)
17.-El informe desde Irlanda (12/5/00)
17.1.- Traducción castellana (13/5/00)
13.-Más información sobre Stewart Expert Group (10/5/00)
12.-Otra información más sobre Stewart Expert Group (9/5/00)
11.-Más información sobre Stewart Expert Group (5/5/00)
7.-Los móviles llevarán advertencias sobre su peligrosidad (1/5/00)
6.-Más sobre el informe Stewart en el reino Unido (30/4/00)
5.-La noticia del informe en el reino Unido (30/4/00)
4.-Preguntas sobre el informe (30/4/00)
3.-El móvil me calienta la cabeza (29/4/00)
2.-Un estudio del Gobierno británico niega que los móviles sean un peligro para la salud (29/4/00)
1.-Los móviles no suponen un peligro para la salud (29/4/00)
39.-COMISIÓN EUROPEA-DIRECCIÓN GENERAL DE SALUD Y PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR: Opinión/conclusiones sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos (EMF), Campos de Radio Frecuencia
(RF) y Radiación de Microondas sobre la salud humana (24/1/02)
38.-Manuel Portolés: ¿Cáncer telefónico?, señoras ministras (18/1/02)
37.-Móviles y Salud: Algunos datos que los consumidores deben conocer 20/8/01)
36.-TELEFONIA MOVIL Y LA SALUD MEMORANDUM por Dr. G. J. Hyland (31/7/01)
35.-Madeleine Bastide: Efectos de los campos electromagnéticos emitidos por los teléfonos celulares sobre la mortandad embrionaria del pollo y la tasa plasmática de hormonas de stress en el
ratón (23/7/01)
34.-Health effects of mobile phones by Dr Stan Barnett (12/6/00)
33.-Risques professionnels et santé publique (18/5/00)
32.-Special report on mobile phone risks by the UK Consumer Association (11/5/00)
31.-Efectos biológicos de la exposición a radiación electromagnética de amplitud modulada de 915 MHz (9/5/00)
30.-New Finish and Swedish studies: memory & mobiles, transmission, lines give DNA-damage (3/5/00)
30.1.-Traducción (9/5/00)
29.-Se pone en marcha un nuevo estudio sobre salud y t.m. por el Dr. Carlo (29/4/00)
27.-Carta del Dr. Carlo sobre afecciones t.m. (29/4/00)
26.-El sistema manos libres puede triplicar el riesgo de radiación al cerebro (25/3/00)
26.1.-La noticia en el Reino Unido (25/3/00)
25.-Cell Phone on your Belt Brings Radiation to Liver and Kidney (24/3/00)
25.1.-Traducción (29/4/00)
24.-Nuevo estudio polaco realizado durante 20 años muestra la relación entre móviles y tumores (27/3/00)
23.-Artículo sobre TM en EL PERUANO (23/3/00)
22.-Apelación sobre afecciones de antenas t.m. (19/3/00)
21.-Nuevas informaciones procedentes de USA (19/3/00)
20.-Objetivo sanitario: „Garantía“ i distancia Miguel Muntané (19/3/00)
19.-Valoración del riesgo sanitario en telefonía móvil. Medidas urgentes (9/3/00)
18.-Protocolo para revisar el riego sanitario Miguel Muntané (9/3/00)
17.-U.K.: Mobile phone masts: a common sense approach: posición del Partido Conservador (4/3/00)
16.-German Review of Russian studies (3/3/00)
15.-Documento de Toronto 129 KB (3/3/00)
14.-Scientists add Kidney damage to long list of mobile phones (29/2/00)
13.-RF Safety Researches in Japan (29/2/00)
12.-El Instituto Nacional de Trabajo de Suecia investiga los efectos de los móviles (28/2/00)
11.-Research on Bioeffects of Pulsed RF in China (28/2/00)
10.-Importante estudio sobre efectos de la T.M. sobre la salud, de SAGE ASSOCIATES (USA) (25/2/00)
9.2-Entrevista al Ingeniero Miguel Muntané (21/2/00)
9.1-Carta del Ingeniero Miguel Muntané a Roy Beaber sobre Toronto Meeting (20/2/00)
9.-Información sobre el „Toronto cell tower meeting“ del pasado 7/2/00 y traducción mecánica (18/2/00)
8.-Traducción de la entrevista que Linda Moulton mantuvo con el Dr. Neil Cherry (Lincoln University) + direcciones de interés + texto en inglés (11/2/00)
7.- Cuestionario FAQ (Frequent Asked Questions) sobre telefonía móvil y salud.
6.-Memorandum Independent expert group on mobile phones (24/1/00)
5.-Nueve grados de riesgos sanitarios por radiaciones electromagnéticas en telefonía móvil. Por D. Miguel Muntané, Ingeniero Industrial (Nueva revisión: Abril-2000)
http://www.next-up.org/Newsoftheworld/WiFi.php#2 Página web de noticias sobre instalaciones WIFI y sus consecuencias en la salud de los afectados por las ondas electromagnéticas emitidas por los
routers inalámbricos WIFI
http://www.pedrocores.com/wimax.pdf Tecnología WIMAX
http://www.pedrocores.com/alcala.htm DECLARACIÓN DE ALCALÁ: CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA Y SALUD
SERVICIO INFORMACIÓN INSTALACIONES RADIOELÉCTRICAS Y NIVELES EXPOSICIÓN DEL MINISTERIO DE INDUSTRIA
INSTRUMENTOS DE MEDIDA de la TIENDA ELEKTRÓN
ASOCIACIÓN DE ESTUDIOS GEOBIOLÓGICOS GEA
SERVICIO de INFORMACIÓN de INSTALACIONES RADIOELÉCTRICAS y NIVELES de EXPOSICIÓN de FRANCIA
Miguel Jara, temas de salud y medio ambiente
Página en inglés con mucha información sobre contaminantes en las viviendas y automóviles
PÁGINA FRANCESA SOBRE LA CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA: next-up.org

Hipersensibilidad a la electricidad

 

Hipersensibles y ‚Lo que de verdad importa‘

Existen estimaciones para las sociedades modernas que apuntan que la población electrosensible oscila ya entre el 3 y el 5%; personas que reaccionan ante la presencia o cercanía de campos electromagnéticos procedentes de routers y redes wifi, antenas de telefonía móvil, transformadores, aparatos eléctricos…

Montserrat Ferrer, fundadora de la Asociación Oikos Ambiental, defiende que „todos somos sensibles a los campos electromagnéticos“ y que es la exposición continuada lo que genera, en algunas personas, un rechazo que se convierte en hipersensibilidad y que empeora de forma notable la calidad de vida. „Somos cómplices“ se suma hoy también al II Congreso „Lo que de verdad importa“ que se desarrolla en Bilbao con testimonios como el de Paco Moreno, fundador de la ONG Amigos de Silva. Paco asegura que „la felicidad no es tener o no tener, sino disfrutar de lo que tienes“. Él decidió dejar una vida de comodidades y lujos en Madrid e instalarse en una de las regiones más pobres del planeta: Afar en Etiopía. Allí ha aprendido a valorar „lo que de verdad importa“.

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